Es difícil explicar lo que es obvio. Por eso me resulta complicado razonar por qué quiero tener derecho a un derecho. Es lo esencial en la democracia, si ésta es una democracia entera, sin que le falten trocitos. En este caso, la negación del derecho a decidir, hace que a esta democracia le falte lo fundamental.

Yo quiero poder decidir en todo lo que me afecta. En una cuestión grande y vital. Lo primero que quiero poder decidir es si quiero una jefatura del estado impuesta o una elegida: monarquía o república. Pero también quiero poder opinar y decidir si el derecho a la vivienda debe estar por delante del derecho a la propiedad, si la enseñanza pública debe priorizarse frente a la privada o concertada, si la sanidad pública universal y suficientemente dotada debe priorizarse frente a la privada, si el transporte público, si el interés público en el sistema financiero, si… Me parece tan obvio.